ajo blancoSin lugar a dudas, se puede afirmar que el ajo ha sido uno de los condimentos principales de casi todas las gastronomías que existen en el planeta; este es muy apreciado por los cocineros ya que le da a nuestros platos un aroma sin igual, además de que también le proporciona un sabor original que se amolda a los demás ingredientes que pueda contener el platillo.

La gastronomía

Generalmente el ajo se utiliza en la cocina mediterránea, países como Grecia, España y Portugal, tienen al ajo en una especie de pedestal sagrado debido a su rico sabor y a la ayuda que nos proporciona cuando sazonamos. En España no hay que paella que no lleve ajo, absolutamente todas tienen su porción, pero hay quienes añades más o menos; todo depende del gusto. De igual manera, En Grecia las sardinas secas, las cuales se cocinan solo con sal, siempre se condimentan con ajo y perejil; las sopas de este país también llevan ajo en cantidad, al igual que las carnes marinadas de Portugal.

Con una procedencia muy remota

El ajo data de tiempos muy antiguos, y se dice que este ingrediente apareció en nuestras comidas hace, aproximadamente, 7000 años; lo cual nos indica que ha estado con  nosotros desde los comienzos de las civilizaciones más importantes. Inclusive, imperios como el romano y el ajo moradoel griego (clásico), tuvieron a esta planta entre sus predilectas para la gastronomía y la utilizaban como un elemento para comerciar debido a que sufría una gran demanda en varias regiones de Europa.

Así es como el ajo se convirtió en una especia muy cotizada en todo el mundo, en nuestro continente esta planta también es muy popular y no existe persona que no la conozca pero, seguramente, pocos saben cómo llegó el ajo a estas zonas tan alejadas de Europa. Todo fue gracias a un comercio que se estableció  hace aproximadamente 2000 años, entre Asia menor y México, específicamente la costa de Acapulco. Estas dos entidades tenían un alto intercambio de mercancía y lo que no tenía una zona, la otra se lo daba. De esta manera se introdujo el ajo en este continente, y los asiáticos nos enseñaron cómo utilizarlo en cada uno de los platillos que fuésemos a preparar. Rápidamente la planta fue tenida en alta estima por los mexicanos y comenzó a ser una de las especias más utilizadas en la gastronomía de ese país. Por lo general el ajo se traía de Asía en su presentación en polvo, seco, semiseco o encurtido. Se dice que el tipo de ajo que llegó a estas zonas era de color blanco, morado y negro.

Así pues, el ajo tiene un pasado bastante prolijo en el mundo de la historia. Cabe destacar que a lo largo de los años, los humanos hemos sido capaces de crear varias especies de ajo; entre las cuales se encuentran siete tipos diferentes. Las variedades más importantes y más utilizadas son el ajo blanco, el negro y el violeta, ya que se acoplan de gran manera en las comidas.

Una planta muy delicada

delicada plantaPor lo general esta planta se cultiva en climas fríos, las temperaturas tienen que ser menores a los 12 grados centígrados, así que la mejor época para su siembra es el invierno. Por esta razón los continentes más propicios para su cosecha son Europa y Asia; los cuales tienen toda una tradición milenaria cuando de cultivar ajo se trata.

Pero no debemos dejarnos engañar, el ajo es una planta que lleva mucho trabajo y dedicación y si no la sembramos correctamente podríamos tener un sinfín de inconvenientes. Hay que ser bastante metódico en los cultivos, y hay que preparar la tierra antes de comenzar a sembrar. El suelo debe estar muy enriquecido y para ello debe contener cargas extras de abono y materia orgánica que permitan el correcto desarrollo de la planta.

Siempre se menciona que cultivar ajo es bastante provechoso económicamente debido a la gran demanda de la que goza, pero no todo es oro. Para poder tener una siembra de esta planta hay que invertir mucho tiempo y dinero en ella. El ajo necesita tierras muy fértiles y es por esta razón que consume tres veces más abono que cualquier otro tipo de cultivo; lo cual representa un gasto bastante elevado. Si el suelo no está mineralizado y 100% apto, obtendremos gajos de un tamaño bastante pequeño y es posible que la siembre no soporte los embates del invierno.

Además, una vez que se ha realizado la cosecha no quiere decir que todo concluya ahí, el ajo no es como cualquier otra fruta o vegetal. Cuando lo recogemos no lo podemos consumir; ya que necesita un proceso de preparación y fermentación para que posteriormente pueda ser vendido e ingerido con normalidad. Por lo general se necesita de mes a mes y medio para que, después de cosechado, este alcance su madurez total, la cual nos garantizará un buen aroma y un sabor exquisito.

Más allá de la gastronomía

ajo retoñoEl ajo no solo se comporta como un gran aliado a la hora de preparar y condimentar alimentos sino que también se conoce como una planta con excelentes cualidades medicinales.

Dichas cualidades son abaladas por los médicos de todo el mundo y no son una simple creencia o mito. Está comprobado que el ajo sirve para combatir contra las infecciones en la piel, la hipertensión, el cáncer y mucho más.

Cuando las personas presentan herpes en la piel, hongos, o infecciones a nivel bucal, siempre se recomienda aplicar un ajo machacado en las zonas afectadas debido a que funciona como un efectivísimo esterilizante.

Posee muchos antioxidantes que ayudan a conservar la salud cerebral y estética. Recientemente se está estudiando si los componentes del ajo pueden combatir contra los efectos del SIDA lo cual es una gran noticia.

No cabe ninguna duda que el ajo es una gran planta, que aporta muchos beneficios y cosas positivas.  En esta página sabrás todo acerca del ajo y sus incomparables dotes que lo convierten en una especie única.