cultivo de ajoEl ajo es conocido en todo el mundo, y prácticamente se utiliza en casi todas las diferentes gastronomías que existen en el planeta tierra. A este se le conoce por ser un condimento excepcional debido a que realza los sabores de la carne y, además, hace que la comida quede exquisita para cualquier tipo de paladar.

Claro está, el ajo no solo es un condimento sin igual sino que también posee unas propiedades curativas y medicinales que son excelentes para nuestro organismo. Hoy te diremos todo acerca del cultivo del ajo y las diferentes métodos en los que se puede cultivar el ajo; el cual resulta ser, en ciertas ocasiones, un poco exigente y delicado.

Cultivo del ajo

Este tipo de planta, es cultivada desde tiempos muy remotos y, según los estudiosos, las principales zonas que cultivaron el ajo fueron: Grecia, Roma, India y unos pocos países del oriente.

Para que el ajo se pueda cultivar, el clima (o el ambiente) debe ser:

  • Suelos que tengan muy buena circulación de agua, para que la planta se hidrate constantemente. Los mejores suelos se caracterizan por ser francos o arcillosos, con mucho abono (materia orgánica) y sumamente húmedos. Si los suelos fueron previamente enriquecidos con cereales, la adaptación del ajo será más rápida y productiva.
  • Los suelos deben ser regados día tras día, inclusive, el regado debe efectuarse mucho antes de empezar a sembrar la planta.
  • Para poder tener un cultivo de ajo exitoso, el nivel de fertilización tiene que ser muy elevado, este suele superar con creces el promedio normal que necesitan otro tipo de plantas.
  • El suelo debe estar totalmente limpio, no debe haber ningún tipo de maleza que dificulte el desarrollo de la planta, para ello se recurre al uso de herbicidas que no sean muy abrasivos.
  • Una de las cosas más importante es que la temperatura ideal debe ser menor a los 17 º C.

Secretos para obtener una siembra exitosa

  1. Para tener una cosecha provechosa, la siembra de ajo se lleva a cabo durante la estación del invierno, o a comienzos de la primera; cuando los gajos ya han tenido a sus primeros hijos y el tallo tiene el 50% de su longitud. A la hora de cultivar se debe elegir el diente de ajo más sano y el que sea más apegado al tipo de ajo que se desea obtener, para que así las probabilidades de éxito en la siembra sean mucho más altas.
  2. mucho ajoPor lo general se eligen gajos de gran tamaño, que pesan aproximadamente hasta 6 gramos. La plantación de ajo pude llevarse a cabo de dos maneras: manual o con máquinas. En los dos casos el diente de la planta se debe poner en el suelo a una profundidad de 5 centímetros. La punta debe ir hacia arriba para evitar malformaciones en el desarrollo del cultivo.
  3. Nunca hay que olvidar la distancia que deben mantener las plantas unas de otras, para que no exista ningún tipo de cruce o deformación. Hay que guardar una separación aproximada de medio metro.
  4. Todo ajo que se siembra en climas que son fríos tiende a tener un sabor mucho más picante y un olor penetrante y abrasivo.
  5. El tiempo de cosecha ideal es en el mes de agosto, pero todo depende de lo que se quiera obtener. Muchas veces la recolección se hace para tener semillas que sean capaces de crear una nueva plantación y en este ámbito la cosecha se lleva a cabo cuando las hojas de la planta se marchitan y se secan. Si el objetivo del cultivo es la venta para el consumo jamás hay que dejar que el tallo, o las hojas, se pongan de color amarillo y se sequen.
  6. El ciclo completo de cultivo y cosecha puede tardar un tiempo aproximado de 8 meses.
  7. Cuando se realice la recolección de los frutos, los ajos deben permanecer en un establecimiento cálido, que reciba suficiente luz solar y con una óptima circulación de aire. Los ajos deben permanecer allí tres semanas para que consigan su estado recomendable para el consumo.
  8. Para evitar la erosión del suelo, el cultivo de ajo debe cambiarse cada dos o tres años.