origen de el ajoMuchas veces las especias que comemos resultan ser más que un simple condimento, debido a que estas contienen múltiples nutrientes dentro de sí que son de gran ayuda para el cuerpo humano. Así pues, el ajo es una de estas especias que goza de gran fama en el mundo por el buen sabor que le aporta a la comida y por sus propiedades únicas.

A lo largo de la historia, esta especie de planta juega un rol importante en la economía debido a que se cultiva en varias partes del mundo, ya que goza de mucha demanda. Cabe destacar que el ajo no se conoce en su estado silvestre, y solo florece en plantaciones y con tratamientos previos.

La forma o la estética del ajo, varía alrededor de todo el mundo; el ajo que se come en Europa no es el mismo que se consume en Latinoamérica. Se presentan diferencias en su apariencia e, inclusive en su sabor.  Según los historiadores, el origen de el ajo se remite a Asia occidental, y se esparció por todo el mundo a través de los diferentes tipos de comercios que se establecían utilizando como principal vía de comunicación al mar Mediterráneo.

El ajo se cultiva desde hace aproximadamente 7000 años, y llegó a Latinoamérica a través de Acapulco, debido a que esta parte de México tenía un gran movimiento económico (basado en el intercambio y la compra de especias), con Asia. De esta manera, el intercambio que se realizaba en Acapulco no era solamente monetario sino también cultural, y así fue como el ajo, a partir de la costa mexicana, se fue incluyendo en nuestras comidas poco a poco, hasta que fue considerado como un elemento imprescindible a la hora de cocinar. En varias zonas de Latinoamérica se cultiva el ajo y se utiliza a lo largo y ancho de todo el continente.